¡Buenas noches España!
Siento haber tardado tanto en escribir esta entrada, he estado enferma tumbada en la cama con un millar de pañuelos a mi alrededor y un cubo cerca por si tenía ganas de... Bueno, ¡tampoco voy a exagerar! Pero algo enferma sí que estaba. Ya pensaré a ver cómo puedo recompensaros...
Quiero adelantaros que intentaré escribir una entrada cada semana; pues las chicas que en esta página opinan me entregan sus comentarios los lunes, por lo que no me es posible escribir más a menudo. ¡Aunque con esto de estudiar tampoco es que tenga mucho más tiempo libre!
Tras esta explicación, os comentaré que el tema del que trataremos esta noche serán los celos. Un asunto algo complicado... Así que intentaré suavizarlo lo máximo posible.
Podemos encontrar dos tipos de celos; los buenos y los malos.
Los buenos son aquellos que todo el mundo tiene. ¿Quién no ha sentido alguna vez cómo su interior se desgarra poco a poco en el momento en el que una “amiga”, a la que no conocemos de nada, se acerca a nuestro chico, le da esos malditos dos besos y comienza a “hablar” (flirtear para nosotras) mientras le toca suavemente el brazo? Chicas, no debemos hacer eso con los hombres que tienen novia ¡a la pobre le tocará sufrir lo que sufrimos nosotras en estos casos! Como nos enseñó nuestra madre de pequeñitas... Hay que pensar en las demás...
Pero eso sí, para esto somos nosotras muy orgullosas... ¿Yo celosa? Jamás... Con una mirada a la citada chica que exprese “como te vuelvas a acercar te saco los ojos” lo dejamos todo bien. Nuestro chico no se da cuenta y nosotras quedamos como reinas. Ilusos...
Y, no saliéndonos del tema, por otra parte encontramos los malos; los que no se deberían tener.
Los celos son sanos hasta cierto punto; hasta aquel que te hace obligar a tu pareja a no realizar distintas cosas; ya sea intentar cambiar su forma de vestir, o intentar que deje de ver a sus amigos cuyo sexo es distinto al de esa persona.
Debemos saber cuáles son aquellos comportamientos, debidos a los celos, que podemos aguantar; y cuáles son los que no.
Pero vaya, vamos a centrarnos de una vez en lo que realmente importa; los hombres.
Existen algunos que no son celosos ¡gracias a Dios todavía quedan unos pocos!, a los cuales no les importa que tomes café con amigos, o tengas fotos en “tuenti” con estos mismos. Alegraos si encontráis a uno de este grupo ¡e intentad no soltarlo!
Con ellos no necesitas dar explicaciones ni entrar en la típica discusión absurda que comienza con “¿Quién era ese?”. Está muy bien que nos quieran y nos protejan; pero no debemos explicarles todos los detalles que a nuestra vida se refieren; para que nos pregunten a cerca de eso ya tenemos a nuestra madre...
Y con esto llegamos a los hombres que sí son celosos. Una especie algo común.
Supongo que todas nos preguntamos ¿por qué? ¿por qué se comporta de esa manera si yo le muestro mi amor y cariño y en ningún momento le he dado motivos para que esté celoso?
Es una pregunta algo compleja a la que intentaré responder...
Como dijimos en la anterior entrada, los hombres por naturaleza son protectores con su pareja. Esto muchas veces hace que esa protección derive en esos celos tan odiosos que podemos encontrarnos. Pero, ¿únicamente son celosos debido a este instinto protector? Yo creo que no. Creo que va mucho más allá... Pienso que comentamos también en una de las anteriores entradas que los hombres son muy desconfiados; piensan que a la primera de cambio nos iremos con otro. Da igual lo que le demuestres o le digas, siempre pensarán que hay otros mejores que él; y como consecuencia, que nosotras nos iremos con uno de ellos. ¡Es un pensamiento ilógico! Si no quieres que tu pareja se vaya con otro debes cuidarla; dará igual lo buenos que sean los demás, ella se quedará contigo. Pero si al contrario se deja que los celos irrumpan en la relación, habrá muchas más posibilidades de que la mujer necesite a otra persona que no la encierre, la presione, o hasta le obligue a dejar de hacer las cosas que ella quiere.
Nuestra pareja no nos puede prohibir ni obligar a hacer cosas que nosotras no queremos; no podemos dejar que ello ocurra; debemos plantar cara a todos aquellos hombres que piensan que simplemente somos objetos que ellos pueden manejar. ¡Revelémonos! ¡Y manejémosles nosotras! Bueno, tampoco hay que pasarse... ¿O si?
Alguien dijo una vez: “El que no tiene celos no está enamorado”. Estoy de acuerdo con esta frase, cuando alguien te importa siempre sientes celos en las situaciones en las que entran personas de su sexo opuesto; pero eso no es motivo para amargar a nuestra pareja, pensando que nos pertenece y cortando su libertad.
Si estamos con un hombre es que queremos estar con él, que nos importa y nos gusta su compañía; y porque existen ciertos sentimientos dentro de nuestro corazón hacia él. Pero no lo entienden.
A los hombres les falta mucha confianza en ellos mismos, tienen mucho miedo de perder lo que tienen, pero con la tontería de ser celosos terminan consiguiéndolo.
¿Qué tenemos que hacer las mujeres, pegarnos un papelito cada día en la frente para que ellos se den cuenta de que nos importan por lo que son? Gastaríamos demasiado dinero en hojas y pegamento; no nos saldría factible ¡y seguramente ellos ni se fijarían!
Supongo que la mejor forma de que lo comprendan es repetírselo día a día hasta que su neurona se conecte y entienda lo que ocurre. Así que ya sabéis chicas, decidle cada día a vuestra pareja lo que sentís; aunque os traten de loca o de cansa, al final os lo agradecerán...
Por último y antes de entrar en las opiniones, quiero hablaros de una experiencia que una compañera me comentó hace poco a cerca de su pareja. Cuando salían y otro hombre miraba a la chica, la pareja de esta se enfadaba y la tomaba con ella. Él le comentaba que la culpa de que otros hombres la miraran la tenía ella; y que no le gustaba. Por lo que le dijo que intentase cambiar su vestuario para que otras personas no se fijasen.
Los hombres, en algunos aspectos y situaciones como esta, pueden ser muy estúpidos. En vez de sentirse orgullosos de caminar al lado de una mujer a la que otros hombres miran y que a ellos envidian, atacan a su pareja. No se dan cuenta de cuándo intentamos vestirnos guapas para ellos; únicamente piensan que nos vestimos así para intentar atraer a otros hombres.
Un consejo chicos, cuando vuestra pareja tarde horas en arreglarse, y finalmente salga reluciente con sus tacones y su vestido, sentiros orgullosos por tenerla, y no intentéis que cambie su vestuario. Se sentirá ofendida, pues para decidir aquello que lleva puesto ha necesitado de una preciada hora de su vida; ya que deseaba que a vosotros os agradase. En vez de esto, la degradáis diciendo que no os gusta. Pensad en ello. ¡Y no os creéis películas en vuestra cabeza!
Leeremos ahora las opiniones de nuestras chicas; cuatro hoy ya que una de ellas no ha tenido la posibilidad de escribirla; esperemos que para las siguientes tenga la oportunidad de hacerlo.
Veamos qué opinan.
Rioja: “Los celos… Causa de ruptura de muchas relaciones…
Los celos no son propios sólo de los hombres, es más, también hay muchas mujeres que son igual o más celosas que los hombres.
Los celos es como todo, lo poco gusta lo mucho cansa. Que sean un poco celosos nos gusta, nos hace sentir que somos importantes para ellos y que no nos quieren perder; pero el problema viene cuando son demasiado celosos. Quieren controlarnos, sentir que solo somos suyas y de nadie más, y eso no está bien. Privan nuestra libertad, no podemos tener amigos (hombres) y no podemos hablar con ningún hombre que no sean ellos aunque ellos pueden tener muchas amigas y acercarse a cualquier mujer.
¡Esto no tiene sentido! No hagas lo que no te gusta que te hagan a ti. A ver si lo entienden de una vez.
Los celos no son propios sólo de los hombres, es más, también hay muchas mujeres que son igual o más celosas que los hombres.
Los celos es como todo, lo poco gusta lo mucho cansa. Que sean un poco celosos nos gusta, nos hace sentir que somos importantes para ellos y que no nos quieren perder; pero el problema viene cuando son demasiado celosos. Quieren controlarnos, sentir que solo somos suyas y de nadie más, y eso no está bien. Privan nuestra libertad, no podemos tener amigos (hombres) y no podemos hablar con ningún hombre que no sean ellos aunque ellos pueden tener muchas amigas y acercarse a cualquier mujer.
¡Esto no tiene sentido! No hagas lo que no te gusta que te hagan a ti. A ver si lo entienden de una vez.
Si una mujer está con un hombre, es porque quiere estar con él, y no se va a ir con cualquiera que pase por la calle.”
Burgos: “Los celos son el compañero de toda relación, tanto por parte de la mujer como del hombre. En el caso de ellos, es algo más complicado, se ven obligados a protegernos. Es verdad que la base de toda relación es la confianza, pero ¿hasta dónde puede llegar esa confianza?
Yo por mi parte, cuando mi novio sale de fiesta con sus amigos/as no me preocupo demasiado, sin embargo, cuando soy yo la que salgo con mi grupo de amigos/as él se vuelve loco. Por su mente solo pasan pensamientos de cuernos e infidelidades y es justo ahí cuando pienso: si él piensa que cuando salgo un sábado de fiesta con mis amigas me pongo cachonda con cualquier tío que se me acerca, significa que eso es lo que a él le pasa. Es ahí cuando comienzan los celos. El hombre desconfía de la mujer por naturaleza y la mujer, como consecuencia, también desconfía del hombre.”
Los celos se podrían definir como un estado emotivo y ansioso, una sensación de miedo ante la posibilidad de perder lo que uno tiene o posee. Pero, ¿es eso amor o posesión?
Toda persona que diga “No soy celosa”, está mintiendo; en algún momento, todos hemos sentido celos de alguien que se acercaba de forma insinuante a nuestra pareja y hemos comenzado a echar chispas.
Es un sentimiento innato, está ahí y ya. El problema viene cuando los celos son patológicos y llegan al extremo de perjudicar gravemente la relación; la desconfianza, la sospecha permanente termina por romperlo todo. Éstos celos NO son amor, hay mas sentimiento de posesión absoluta del otro, necesidad de controlarle, inseguridad de uno mismo, que de amor o cariño hacia la pareja. Terminan por anular a la pareja y hacerla infeliz.
Pero yo creo que no todos los celos son iguales, los celos sanos tendríamos que sentirlos todos, son como una forma de decir, este hombre está conmigo y quiero que lo sepan todos. Es una combinación de amor y posesión (en el buen sentido claro); te encanta que esté contigo y quieres gritarlo. Te sientes increíble cuando alguna se le acerca y con una sola mirada, la echas de su lado, y él te responde con una sonrisa burlona... jejeje. No sé, creo que el que no tiene éste tipo de celos no está enamorado.”
Golondrina: “Los celos... ¡qué malos son los celos!
Ahora, para llevar adelante cualquier relación, una dosis mínima es necesaria.
En este aspecto, los síntomas son algo unisex. Que si ¿esa/ese quién es?, que si ¿dónde has estado?, que si ¿por qué no me cogías el teléfono?... Los celos son algo normal cuando se está con alguien, pero conviene controlarlos para que no se conviertan en obsesión.
Como recordamos siempre aquí, hay casos y casos, pero a los hombres los celos suelen sacarles el carácter de macho alfa. En ese caso, la chica se convierte en territorio amenazado por el resto del género masculino. Por supuesto, hay que defenderlo. ¿La forma habitual? a golpes.
¿O cuantas veces ha terminado alguno con el ojo morado por acercarse indebidamente a la moza ajena?”
Para terminar, expongamos las conclusiones a las que hemos podido llegar finalizadas las opiniones.
- Los celos son causa de rupturas de relaciones.
- Que sean un poco celosos no está mal; pero cuando lo son mucho llegan los problemas.
- Cuando una mujer está con un hombre, es porque quiere estar con él.
- La desconfianza de la mujer hacia el hombre puede ser en muchos casos producida por la desconfianza del hombre hacia la mujer.
- Los celos patológicos no son producidos por el amor; sino por la idea de posesión.
- Toda persona enamorada siente celos alguna vez.
- La única forma que conocen de defender lo que es suyo es a golpes
Espero que os haya resultado interesante este tema que hemos comentado, la semana que viene escribiré a cerca de otro asunto generador también de discusiones. ¿Por qué no les gustará venir con nosotras de compras?
Algo os he adelantado... Siento que esto termine aquí; debo meterme a la cama que mañana he de madrugar.
Con un fuerte abrazo me despido.
¡Hasta la próxima!
Soy hombre y me ha gustado leer esto pero me gustaría que pudierais hacer el mismo escrito desde el punto de un hombre y que no fuera tan subjetivo porque yo creo que tengo más de una neurona.jeje. (Es broma). No si la verdad es que hay mucha parte de razón en ello.
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