martes, 4 de octubre de 2011

Hombres.

          ¡Buenas tardes chicas!
          Sé que debería comenzar comentando cuál es mi nombre y contando alguna cosilla sobre mí; pero en vez de eso me gustaría explicar cuáles son los motivos que me han llevado a querer escribir a cerca de los hombres; una raza compleja con la que debemos convivir...
          En primer lugar quiero advertir a todas aquellas mujeres que pocas experiencias han tenido con este ser tan extraño, para que no se asusten en el caso de que alguno de ellos actúe de la manera como os contaré; en segundo, apoyar a aquellas que ahora mismo conviven junto a uno de ellos y no están seguras de si el comportamiento que tienen es normal, ayudarles a saber, que la mayoría de ellos actúan muy parecido; y por último, a todas aquellas que quieran pasar un buen rato leyendo a cerca de toda clase de hombres y experiencias de las mujeres en lo que a ellos se refiere.
          Por último, hombres, también me dirijo a vosotros para explicaros que no quiero ser leída únicamente por féminas; vosotros también podéis aprender mucho descubriendo qué es lo que nosotras pensamos; que luego os quejáis de que somos difíciles de entender...
          Tras esta breve pero intensa introducción voy a plantearos la definición que el diccionario nos propone: “Hombre: Persona de sexo masculino”.
          Con esta simple frase es normal que las mujeres nos demos el topetazo cuando estamos con alguno de ellos; deberían explicarnos desde pequeñas qué es lo que por sus cabezas pulula.

          El hombre es un ser complejo y a la vez muy simple. Podríamos decir que nunca se va por las ramas cuando habla sobre algo o cuando quiere comentarle algo a su pareja. Siempre lo dice de una forma breve y directa. Cuando un hombre dice “no”, es no.
          Pero a la vez son muy complejos en el sentido de que no muestran nunca lo que sienten, siempre esconden aquellos sentimientos que se encuentran dentro de ellos por el mero hecho de que les parece que así no perderán su hombría. Son todo tonterías y nosotras lo sabemos; pero ellos todavía no se han dado cuenta.
          ¿Cuántas veces le hemos pedido a nuestra pareja que nos abrace, que nos mime? Les encanta que nosotras les acariciemos y les besemos, pero pocas veces lo hacen ellos por voluntad propia; siempre necesitan más; refiriéndome claro está a lo que todas estamos pensando, el sexo; obsesión muy practicada entre los machos ibéricos que pasean por nuestras calles.
          Deberían aprender de los antiguos caballeros que daban sus vidas por su amada. Hoy no encontramos de eso, les da igual chorizo que espaguetis, con tal de poder “echar un polvete” le tiran los tejos a cualquiera; eso no es bonito... Primero porque la mujer se da cuenta de lo que el hombre pretende; y segundo, porque el hombre se rebaja, no intenta conseguir a la persona que le gusta porque cree que no podrá hacerlo; por ello ataca a la que no le gusta.
          No quisiera hablar únicamente de cosas malas, simplemente explicar mi punto de vista a cerca de distintas actuaciones que ellos practican.
          Aquello que he escrito y todo aquello que escriba a lo largo del blog está y estará basado en distintas experiencias; mías y de algunas mujeres con las que he tenido relación.
          Sobre los temas de los que hablaré, en ningún momento me referiré a todos los hombres, nunca podemos hablar de una mayoría absoluta; pero sí de unos cuantos. ¡No es difícil toparse con ellos, por lo que seamos precavidas!

          A continuación, expondré las opiniones de cinco compañeras que me prestarán su ayuda en todas las entradas.
          Lo que presento escrito son palabras textuales salidas de la boca de cada una de ellas cuando les pregunté qué es lo que pensaban a cerca de los hombres.

          Rioja:     “Los hombres parecen muy simples, pero no lo son, son igual de complicados que nosotras. Nos comemos la cabeza pensando en lo que pensaría él, pero él hace lo mismo.
     Existen muchas clases de tíos; te puedes encontrar a unos que solo piensan en follar y a otros que no lo hacen.
     Muchos no buscan tener a una tía como novia, sino simplemente tener una novia, tener una persona siempre ahí con él; y cuando la chica los deja, sienten que no van a encontrar a nadie más. No se dan cuenta de lo que tienen hasta que lo pierden.
     Creo que son muy inseguros; aunque vayan con pintas de chulo, de “yo me como el mundo”, realmente lo que importa es que vayan en grupo. Claro que hay casos y casos; pero muchos se atreven a acercarse a una chica cuando van con amigos, y si van solos no.
     Lo único que nos diferencia es que ellos tienen algo ahí colgando.”

          Golondrina:     “Los hombres... Ese gran desconocido...
     A mi me gustan los hombres.
     Somos bastante distintos, eso de que son mas sencillos no solo es un tópico, va mas allá. Se complican la vida mucho menos que nosotras.
     A parte, con las relaciones con otras personas, no ves a dos tíos pelearse por la gilipollez por la que se pelean dos tías. Pero ellos se dan de ostias y se acabó.
     Luego, cuesta menos hacer amigos (de sexo masculino), pero cuesta más fiarse de ellos. Pueden ser muy cabrones y darles tú más igual.
     No llego a entender qué es lo que buscan. De verdad que no lo entiendo. No sabes cuándo quieren algo más o no.
     Me hace gracia una cosa. ¿Por qué a los hombres les ponen tanto las lesbianas y a nosotras los gays no? ¿Será que ellos en su mente maquinan un trío?
     Cualquier hombre puede aumentar su atractivo un 10% si lleva un perro; un 20% si lleva un niño pequeño; y puede hasta duplicarlo si es que lleva traje. El traje en los hombres se parece al envoltorio de los regalos ¡solo te apetece arrancarlo!
     Siempre hay algo que me ha parecido que los hombres tienen en desventaja, ahora pasa menos pero tradicionalmente ellos han tenido que llevar la iniciativa. Lo tienen mucho más jodido, se oponen mucho más al rechazo que las mujeres. Tiene que doler...”

          Pescaito:     “No sirven para nada (risas).
     Después de estudiar fisiología no tengo cabeza para hablar de hombres...
     Son incorregibles.
     Cuando me dices la palabra “hombre” pienso en el hombre ideal... Pero no existe, y tampoco estaría bien que existiera. La perfección no es buena. Es preferible que sea imperfecto y a ti te guste, a que sea perfecto y se lo crea.
     Aunque nos quejemos no podemos vivir sin ellos. El mundo lleno de mujeres seria horrible, nos estaríamos pegando todo el día. Sin los hombres no podríamos vivir. Pero no les podemos decir que los necesitamos porque sino se lo creen y se les sube demasiado el ego.
     Los pobres son muy simples, nos dicen lo que quieren. Ellos ven las cosas mas fáciles en comparación con nosotras.
     Son incorregibles...
     Seguimos siendo superiores ¡eso está claro! pero no se lo digáis a nadie... (risas de nuevo).
     Son tan monos en verdad...en el fondo lo son. Nos quejamos, pero cuando estás bien con un tío, aunque tenga poca, la vena romántica le sale. El problema es que a veces queremos que sean tan perfectos que no apreciamos que en verdad son perfectos pero a su manera, o nos lo debería parecer.”

          Burgos:     “Son muy sencillos, muy superficiales...
     Son más guarros que nosotras. Y no se, creo que son egoístas. Muchas veces buscan satisfacer lo suyo y ya está.
     Cosas buenas de los hombres... No se, a veces son detallistas.
     Tienen una ventaja, tienen mucha facilidad para vestirse en las bodas, nosotras tenemos que buscar qué vestido ponernos; ellos con una camisa y una americana ya esta.
     También son protectores; por ejemplo, mi chico siempre se siente protector. Por eso los hombres por naturaleza son más celosos.
     Y si él es celoso, ¿por qué yo no voy a ser celosa?
     Yo no soy celosa, pero a veces hago que soy celosa para que él no sea celoso.”

          Cor:     “Los hombres, ¿para qué están si solo dan problemas? Son inmaduros, celosos, predecibles, brutos, egocéntricos, frikis, fuertes, débiles, sensibles, duros, altos, bajos, pasotas o no, tontos, listos, estudiosos, vagos... Los hay de todo tipo pero en el fondo todos son iguales.
     Crees que encuentras a uno diferente y pum, te has caído de la cama, solo era un sueño...
     Los hay que parecen buenos y son unos capullos; y los hay que parecen unos capullos y son aún más capullos.
     Nosotras llegamos a quererlos mucho... Pero, ¿y ellos?
     ¿Dónde queda todo lo bonito del amor? ¿Realmente piensan en nosotras? ¿O solo piensan en ellos mismos?
     Yo, sinceramente, creo que ni piensan.”

          Estos comentarios están basados en las experiencias de estas cinco chicas; algunas de ellas con pareja y otras sin ella.
          Podemos darnos cuenta de que existen muchos puntos en común en las anteriores opiniones. Con todas ellas llegamos a ciertas conclusiones:
  • Existen muchas clases de hombres.
  • Son muy inseguros ante los temas que a mujeres se refieren.
  • Son más sencillos que nosotras.
  • La relación entre dos hombres es más fácil que la de dos mujeres.
  • Cuesta más fiarse de un hombre que de una mujer.
  • No podemos saber lo que buscan.
  • Les ponen extremadamente las lesbianas.
  • No son perfectos.
  • Son protectores, lo que a veces conlleva que sean celosos.
  • No muestran que les importamos.

          Tras este final os tengo que dejar; ya seguiremos divagando sobre este tema tan interesante. Espero que os hayáis entretenido y os haya gustado; en las próximas entradas intentaré hablar (aún más) sobre temas concretos que a los hombres atañen.
          Si os apetece dejarme alguna opinión sobre los temas de los que hablemos encantada estaré.

          Con un fuerte abrazo me despido.
          ¡Hasta la próxima!

1 comentario:

  1. mm Interesantes reflexiones... quizás deba tenerlas en cuenta...
    Por cierto, interesantes nicknames... son super anónimos

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