lunes, 10 de octubre de 2011

Pene, pito, polla, miembro viril... O como queráis llamarlo.

          ¡Buenas noches mujeres (y algún porcentaje minúsculo de hombres) de España!

          Tras hablar en la anterior entrada de un tema tan amplio y tan abstracto, hoy hablaremos de algo más específico que a los hombres concierne; su pene.

          Existen millones de hombres en nuestro planeta, y en cada uno de ellos podemos encontrar algo que cuelga de su entrepierna que es distinto en todos lo casos. Al igual que las huellas de las manos, no creo que podamos encontrar dos penes iguales; ni dos hombres que lo utilicen de la misma manera.

          Podemos encontrarlos gordos, finos, grandes, pequeños, con pellejo o sin él. Pero todos son feos al fin y al cabo. Quisiera saber si alguna mujer cuando ve por primera vez uno de ellos piensa “ohh que monada...” ó como le pasa al resto de la humanidad femenina, lo que por sus cabezas levita es la idea de: “joder, ¿pero cómo quiere que me meta eso a la boca? Después ya te acostumbras, al igual que ocurre con los hombres, después de verlo repetidas veces desaparecen sus defectos. Pero realmente sigue siento un colgajo feo y arrugado que se encuentra mejor escondido.

          Para los hombres su pene es como el sol; toda su vida gira al rededor de él. Tanta es su importancia que hay algunos que le ponen hasta nombre. Por favor... Que ya tenemos una edad... Una mujer nunca haría algo parecido, os imagináis decirle a un hombre: “Vamos, ¡penétrame! ¡Métesela a Rigoberta!” Seguramente el hombre se levantaría de la cama, se pondría sus vaqueros tirados en el suelo y saldría por nuestra puerta. No lo volveríamos a ver.
          Pero en cambio nosotras tenemos que aguantar que “Carlitos” se adentre en la cueva. Oír eso le quitaría el calentón hasta a un chimpancé. Yo, personalmente, agradecería que finiquitase ese gesto tan sentimental hacia su miembro.

          Como he dicho antes los puede haber grandes y también pequeños. Esto genera que los hombres tengan una pequeñísima obsesión por el tamaño de su pene (ironía). Para ellos cuánto más grande mejor; para nosotras cuánto más grande más queremos que el chico salga por patas.
          Después de los siglos que ha vivido el hombre, sigue creyendo que un pene de 13 cm es pequeño. ¡Por favor que es la media española! ¡Mucho más grande podría considerarse una mutación genética! No gastéis tiempo en intentar explicárselo, harán oídos sordos y seguirán pensando que el más macho es el que más grande la tiene; aunque no pueda utilizarla.
          Un pene muy grande hace daño. ¡Enteraos hombres! ¡Duele! Como siempre se ha dicho, donde esté uno pequeño y juguetón que se quite el grandote y sosainas.
          Cuando se sabe utilizar el tamaño da exactamente igual... A ver si les entra de una vez en la cabeza...

          Otro de los temas que con anterioridad he mencionado es el pellejo. Los hombres pueden estar operados de fimosis o no estarlo. Eso significa, que pueden tener el capullo a la vista o no tenerlo.
          Si nos encontramos a uno que no lo está, ¡hurra por nosotras! Pues por norma general tendrá muchísima más sensibilidad; aunque por otra parte, siempre es más seguro encontrar a uno que lo está, ya que no correríamos el riesgo de arrancarle ese pellejillo en el típico calentón donde no controlas tu propia fuerza. Sería una situación, por la que creo, que nadie desearía pasar, ¡el chico tumbado en la cama retorciéndose del dolor y tú mientras de pie, con el colgajo en una mano sin saber qué hacer con él! Ver para creer...

          Y bueno, ya para terminar quiero comentaros la idea de un segundo cerebro... Ya se que la ciencia explica que el pene es únicamente un conducto por donde sale el pis y el semen. Pero yo creo que hay más... Mi teoría es la del segundo cerebro, ¿por qué sino cuando se les pone dura únicamente piensan en cosas que al pene concierne? Algo tiene que ocurrir en ese momento, quizá sus neuronas hagan un largo camino para llegar ahí abajo y poder manejar el cuerpo entero; si no es esto, no tengo explicación... ¡Necesito que alguien me ayude a entenderlo!

          Después de haber divagado mucho a cerca de este tema, vamos tras esto a saber qué es lo que nuestras chicas piensan a cerca de los penes y de los hombres que entre las piernas los llevan.

          Burgos: “Los penes no son una de las partes del cuerpo masculino más agraciadas, pero tampoco es lo más horrible que he visto en mi vida. En mi opinión un pene es algo menos amorfo que una vagina. Los penes son los que controlan a los hombres, los que les dicen lo que tienen que hacer, cuándo lo tienen que hacer y dónde. Son su cerebro. Tiene sus ventajas: son más fáciles de manejar, tienen menos problemas a la hora de hacer pis y es algo de lo que alardear. Seamos sinceras, un hombre con un buen paquete siempre es más atractivo, sin embargo una mujer con un buen...bueno, que no es más atractiva.
     Los penes también tienen sus defectos, son impredecibles, y a veces les pueden jugar una mala pasada a los hombres. Esas mañanas, después de sueños tan intensos cuando sus inocentes madres entran a despertarlos y...bueno...se encuentran con la tienda de campaña perfectamente montada.
     Pero los hombres son felices. Viven sin complicaciones. Si de repente en medio de clase se ponen palote, lo único que se les ocurre hacer es alardear con sus amigos de lo cachondos que están.
     Hoy en día, la palabra pene es sinónimo de masculinidad, de hombría, en fin, de macho ibérico.”

          Rioja: “El pene es la única preocupación que tienen los hombres, están obsesionados con su tamaño. Tú a un hombre lo capas y no es nadie; no es literalmente un hombre porque le faltaría eso, pero no es nadie. Además les duele cuando les das ahí.
     Sin eso no se sienten hombres. No sé por qué si es feo.
     Los penes son feos, horribles; pero los hombres les tienen un aprecio... Yo no le tengo aprecio a mi chichi.
     Siempre lo están comparando. Uno de mi clase mientras hacia dibujo técnico, se la media con la regla. Fue creciendo poco a poco, y te lo contaba tan normal.
     Es algo normal para ellos.”

          Golondrina: “Pfff...¡Yo no sé qué decir de esto!
     Bueno...supongo que como dijeron en Gossip Girl (creo que fue ahí) 'los penes son feos y raros.' sin ánimo de ofender, será la falta de costumbre...
     Sé dos cosas sobre los penes: la primera es que los hombres les dan demasiada importancia. En serio, cuenta más la ejecución que la herramienta en sí, así que ¿para qué darle tantas vueltas? Tú eres tú y ya está.
     La segunda cosa me resulta muy curiosa. (aunque comprensible). Los hombres tienen una solidaridad asombrosa en lo que respecta a los golpes en sus partes nobles. Ver la cara de sufrimiento de un hombre al que le cuentan un mal golpe en la zona de peligro no tiene precio. Y ya ni os cuento cuando lo presencian.”

          Pescaito: “Que tema tan interesante (irónicamente).
     Los penes; oficialmente conocidos como el órgano reproductor masculino; extraoficialmente sabemos que es donde reside su “cerebro”. Este es un tópico muy conocido, pero no es solamente un tópico, es la pura verdad; todas las decisiones referentes a mujeres las deciden con la entrepierna y listo, una forma rápida y directa.
     Pero, aunque no lo parezca, el miembro que tanta masculinidad les hace sentir a la misma vez les crea inseguridades. No somos las mujeres las que pensamos en el tamaño del pene, en cierta forma nos da un poco igual, siempre que sepan darle un buen uso al que tienen; son ellos mismos los que, comparando entre sus amigos, se obsesionan. Por eso simplemente sabemos que su cerebro, es su pene, son mas simples que una piedra.
     Para terminar, pensemos que esto es generalizado. Hay tios y tios. Unos que viven según su GRAN miembro, y otros (muy escasos) que saben que el placer no es proporcional al tamaño del pene.”

          Cor: “¿Qué es un hombre sin su miembro?
      El pene los identifica. Hay penes y penes... Los hay grandes, pequeños, delgados, gordos, blandos, duros, de distintos
tonos, con venas, sin venas, con prepucio o sin él. En conclusión, hay tantos tipos distintos de penes como de hombres.
      Los hay capullos que escupen sin avisar.. Los hay buenos que prefieren ponerse ropa..
Los hay que les da igual como sea.. Y los hay que en su vida han visto una vagina. Los hay heteros y los hay homosexuales. Pero... ¿Qué pasa cuando a un hombre le dices algo referido a su sagrado miembro que no le gusta?
      Primero, se enfadan. Segundo, buscan la comparación con el anterior hombre.
Y tercero se vuelven a enfadar. 
      Es un círculo de vicio. En todos los sentidos.
      Los penes pueden agradar o desagradar. Pero donde más agradan es dentro de nosotras. ¿Pero y a
ellos? ¿Dónde les agrada más? 
      En mi opinión, a los hombres les gusta que esté dentro de la boca. Sí, chicas si, son unos cerdos.
      Pero eso ya lo sabíamos antes de hablar sobre esto. Y por otra parte, están los que quieren hacerlo por detrás, pero no con hombres, sino con nosotras..

      Mi pregunta es, ¿por qué no se conforman con un solo sitio y tienen que buscar más alternativas? 
     ¿Tú lo sabes? Porque yo no."

          En todas las opiniones, al igual que en la anterior entrada, podemos encontrar ciertas coincidencias. A continuación expondré las conclusiones a las que podemos haber llegado. 
          -     El pene es el cerebro del hombre.
          -     Están obsesionados con su tamaño.
          -     A los hombres les gustan las comparaciones cuando se refieren a sus penes.
          -     Son feos.

          Tras esta breve pero interesante exposición os tengo que dejar, que es tarde y mañana tengo que madrugar. Espero que tras leer esto, sigáis divagando vosotras y vosotros a cerca del tema.
          Con un fuerte abrazo me despido.
          ¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. "Rabo, nabo, picha, polla, tranca, pija, verga, chorra, cola, porra, pito, mango, pilila, minga, cipote, carajo..." Tiene nombres mil el miembro viril... Profundo, ¿verdad?

    ResponderEliminar